jueves, 18 de octubre de 2012

Obanos, la del misterio


Llegamos al pueblo de Obanos donde algo más tarde tenemos prevista la comida. Junto a la iglesia neogótica de San Juan Bautista, nuestra guía nos va informando del acontecimiento más relevante de la villa: el misterio de Obanos. No se trata de ningún secreto celosamente guardado sino de una especie de auto sacramental surgido en el año 1965 basado en el mito de San Guillén y Santa Felicia. Se representaba todos los años hasta que tras la función de 1977 se suspendió. En 1993 tuvo lugar una nueva exhibición durante los Festivales de Navarra. No volvió a hacerse hasta los años 1999 y 2000 y en éste último se tomó la decisión de programarlo con una cadencia bienal. Así fue hasta 2010 en que dejó de representarse por falta de patrocinadores. Hasta aquí la información oficial. El misterio contaba con más de seiscientos actores, casi todos del pueblo, se utilizaban más de mil doscientos trajes de época, había que montar decorados y gradas en la plaza donde se escenificaba, contratar el sonido, tener muchos ensayos etc. y los actores del pueblo tienen sus ocupaciones, hijos o nietos a los que atender. En definitiva costaba un pastón y mucho trabajos, esto unido a la ausencia de patrocinadores, debido quizá a la crisis que nos atormenta, han hecho que en la actualidad solamente se representen alguna escenas de la obra en la iglesia de San Juan.


Iglesia de San Juan Bautista

Cuenta la leyenda que Felicia era una bella princesa de Aquitania a quien su padre había prometido en matrimonio a un rico mercader. Esto no fue del agrado de la hija debido a que el tal pretendiente tenía tantos años como caudales, pero no encontraba la forma de eludir el compromiso. Tras largas noches de insomnio dio con la manera de posponer los esponsales realizando un largo viaje. Dio a conocer que había ofrecido al apóstol Santiago peregrinar hasta su sepulcro en Compostela y solicitó el preceptivo permiso de su progenitor que accedió a regañadientes.

Partió la heredera con un gran séquito de caballeros y doncellas con la esperanza de que a su regreso su prometido hubiera pasado a mejor vida. A su regreso, al paso por Obanos, dicen que tocada por el Apóstol, envió de vuelta a todos  sus acompañantes y decidió quedarse en el pueblo para trabajar como una simple sirvienta ayudando a los pobres. El padre montó en cólera y ordenó a su hijo Guillén salir en búsqueda de Felicia para hacerla regresar por las buenas o por las malas. Éste logró encontrar a su hermana y trató de hacerla entrar en razón para que accediera a los deseos de su padre. Ella se negó, discutieron acaloradamente y Guillén, exasperado, ofuscado por la ira, le asestó varias puñaladas que arrebataron la vida a la infortunada.   Pasado el momento de furia, se dio cuenta del horrendo fratricidio cometido y, arrepentido, marchó hacia Santiago de Compostela. Un cura le hizo saber que para alcanzar el perdón de Dios y de sí mismo, debería convertirse en ermitaño en un lugar que él mismo eligiera para ayudar a los peregrinos. Decidió hacerlo en un sitio cercano a Obanos, en Arnotegui, donde se erigió una ermita. Allí vivió santamente, socorriendo a los caminantes hasta que los sarracenos lo decapitaron.

Felicia, tenida por mártir, fue enterrada en la iglesia de Amocáin, pero una mañana en su tumba floreció un clavel blanco. Abrieron el sepulcro y, siguiendo el consejo de un obispo, pusieron su cuerpo incorrupto en un arca de roble volviéndola a enterrar. Al día siguiente el arca, desaparecida de la iglesia, se encontró en un campo y no la pudieron mover para volverla a su lugar. El obispo volvió a ordenar que la pusieran sobre una mula para llevarla al lugar que fuera elegido por Dios mediante este animal. El féretro se volvió ligero y el cuadrúpedo se puso en marcha hasta quedar exhausto a las puertas de la iglesia de Labiano (Navarra). Fue inhumada en esta población y allí se conserva el supuesto cuerpo de Felicia.

Esta es la leyenda de San Guillén y Santa Felicia que se refiere en el Misterio de Obanos, y que, paradójicamente, ninguno de los dos figura como canonizado por la Iglesia.


Arco de entrada a la plaza

En este este lugar de Obanos, en el siglo XIII, se reunían frecuentemente los infanzones de Navarra para hacer frente a los abusos de los monarcas. Sus componentes, la pequeña y mediana nobleza, procedían de cinco comarcas, entre ellas La Ribera, tomaron el nombre de Junta de infanzones de Obanos y su lema era Pro libertate patria gens libera estate, es decir, Para la libertad de la patria la gente debe ser libre.

Existía en el paseo de Invierno de Tudela un monumento a los Fueros en el que estaban inscritas esas mismas palabras. Ese monumento desapareció hace algunos años a consecuencia de la remodelación del citado paseo para tratar de conseguir un aspecto más semejante al primitivo.

15 comentarios:

  1. Me llama la atención la mucha imaginación que parece presente en todas las leyendas, hasta el punto que hasta la historia parece fabulada cuando la imaginación es poderosa. Por otra parte añadir que, al tener que movilizar a tantas personas para la representación, no es extraño que haya sido intermitente y haya acabado en la situación presente. Tu relato, como siempre, verosímil y bellísimo.
    Un abrazo

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    1. aunque dicen que toda leyenda tiene un fondo de verdad en ocasiones es difícil adivinarla. El desgaste de una representación de este tipo en un municipio de poco más de 900 habitantes es un escollo con escasas posibilidades de superar, Un abrazo

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  2. Hermosa leyenda basada sobre una historia muy cruenta. Todo por no respetar la libertad de la persona. No conozco el pueblo. Así que gracia por esta historia. Me ha gustado la iglesia de San Juan Bautista.
    Un abrazo

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    1. Es una iglesia neogótica de principios del siglo XX. Un abrazo

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  3. Me gusta conocer las antiguas leyendas y ésta no la conocía. Gracias Felipe por contarla. Sobre la representación, es cara de montar y sobre todo joven. Ojalá que con los años se consolide.
    Un abrazo.

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  4. La historia de un lugar también se conoce gracias a sus leyendas.
    Otro lugar que no conocía y gracias a ti ubico en el mapa.

    Un abrazo Felipe.

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    1. Todos vamos aprendiendo cosas que nos cuentan los demás.
      Un fuerte abrazo

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  5. Me encantan las historias de príncipes y de princesas... lo que no me gusta es que intenten cargarse el patrimonio histórico. Besosssssssssssss

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    1. Corren malos tiempos para según qué cosas. Me he alegrado mucho de haber tenido ese rato tan agradable tomándonos una cervecica juntos. Un beso

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  6. No había oido hablar nunca de este pueblo.
    Gracias por culturizarme.
    Un saludo

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    1. Hay muchos pueblos que la mayoría desconocemos y sin embargo tienen hechos trascendentes a lo largo de su historia. Saludos

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  7. Me resulta raro no hber dejado aqui comentario en su día. Cuando viví en Pamplona tuve ocasión, con motivo de un Año de Jubileo a Compostela, de asistir en Obanos a la celebración de una especie de auto en el que se representaba en la plaza principal "EL Misterio de Obanos" que me había gustado mucho.
    Un saludo.

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